Opel Corsa Hybrid 100CV
" Opción de presente "
La actual gama del Opel Corsa incorpora, junto a versiones de convencionales de combustión y una puramente eléctrica, una interesante opción híbrida que significa el equilibrio entre todas ellas
Si hace unos años decíamos que la hibridación era el futuro, hoy en día ese futuro ya es presente. Con el diesel en retirada y las opciones híbridas cada vez más pulidas, optar por un coche como este tiene todo el sentido en el ámbito urbano y un poco más allá.

Ya lo demostró Toyota con su Yaris Hybrid y lo constató el más reciente Renault Clio E-Tech, que están copando las ventas en su segmento. Es el momento del coche pequeño híbrido convencional, pues el mercado eléctrico no está ni de lejos maduro –ni es un producto para todos los públicos- y la solución de un híbrido con enchufe no tiene sentido en un nicho en el que prima la economía y la simplicidad.
Para mi gusto, mucho están tardando algunos fabricantes en incluir en sus gamas más ciudadanas versiones de este tipo. Opel ha lanzado este año la suya y, la verdad, es la que mejor casa con el planteamiento del modelo.

El Corsa se renovó hace pocos meses, con retoques cosméticos como el muevo frontal seña de la marca (Opel Vizor) y algunos detalles de equipamiento que les llevó a actualizar el sistema multimedia. Por lo demás, sigue siendo el coche simpático, capaz y de corte urbano/interurbano que venía siendo hasta la fecha.
Es un modelo bonito, de proporciones bien resueltas y con acabados disponibles para satisfacer desde los más austeros hasta los más sibaritas.

En el interior, el Corsa nos recibe con una instrumentación digital tras un agradable volante multifunción. La pantalla de por sí es pequeña (7”), pero es que a mi juicio, se han pasado de minimalistas a la hora de volcar la información, tanto en cantidad como en disposición. Ninguna de las tres opciones disponibles me satisfizo, con lo que opté por dejar en el centro el esquema de propulsión con el velocímetro encima.
La consola central ofrece una gran pantalla multimedia de 10“ que se ve y funciona muy bien, pero que delega demasiadas funciones en tu Smartphone. De hecho, no cuenta con navegación de ningún tipo.
El climatizador es de una sola zona, pero se lo perdono por disponer de mandos físicos y además incluir los asientos con calefacción -opcionales.
Bajo él hay una bandeja -con un misterioso tiburón dibujado- para dejar el móvil y las conexiones USB/12v pertinentes.
El mando del cambio ha cambiado. Bueno, más bien ha desaparecido siguiendo esta moda de eliminar la palanca a favor de un triste interruptor, porque claro, se trata de un coche automático. Todas las versiones del Corsa Hybrid lo son.
El freno de mano es eléctrico y el interruptor de los modos de conducción nos ofrece los previsibles Eco, Normal y Sport, con pequeños matices en el aporte del motor eléctrico, la gestión del mapa del acelerador y las leyes de cambio entre ellos. Pero nada dramático o especialmente reseñable. El coche ya va muy bien en el modo estándar como para ponerse a enredar con otros.

Los asientos delanteros creo que están sobredimensionados para lo que es el interior del coche. Y oye, muy bien para el conductor y acompañante, pero para los pasajeros traseros… Mullidos buenos, formas que recogen bien el cuerpo y suficientes regulaciones para dar enseguida con una buen postura a los mandos.
Todos los materiales que nos rodean son de una calidad “correcta+” así como sus ajustes. No nos olvidemos que, al fin y al cabo, se trata de un coche de 22.000 euros (esto es lo que en nuestro mundo actual de carestía vendría a ser un coche “barato” –sí, tiene narices el asunto-).
De las plazas traseras me sorprende lo poco que abre la puerta para acceder a ellas. Entras así de refilón para sentarte, detrás de las grandes butacas delanteras, en un banco corrido que tampoco está mal. Obviamente, las dimensiones del coche son las que son (4,05 metros de largo por 1,75 de ancho) y hay lo que hay. Plazas destinadas a gente menuda o niños. El prominente túnel central también estorba bastante, pero por algún lado tenían que meter toda la parafernalia eléctrica.

Porque tampoco se trata de comerse el maletero, un hueco que con 309 litros se basta para cargar los bultos de sus pasajeros pero no le sobra capacidad como para irla regalando a baterías y demás. Ni mucho menos.

Pasamos al apartado mecánico donde descubrimos que al voluntarioso motor de tres cilindros y 1.2L turbo le han añadido un pequeño generador eléctrico de 21kw y 48v que a su vez se alimenta de una batería con 0.89 kwh de capacidad (unos 0,50 útiles). Así dicho, podría pasar por un MHEV o “Mild Hybrid” de esos que abundan luciendo orgullosos su etiqueta ECO en el parabrisas, pero no, el Corsa es un híbrido convencional como el mencionado Toyota Yaris. Su motor eléctrico tiene capacidad de mover por sí mismo el coche cubriendo entre uno y dos kilómetros –con suerte y tiento- de distancia sin arrancar el propulsor de gasolina.
Pero no es sólo el qué hace sino el cómo lo hace.
Me explico.

Tuve que verificar varias veces la capacidad del depósito de este coche (44l) y su funcionamiento, porque por más que rodaba con él, el indicador apenas se movía de su sitio. Y es que la verdad es que este coche consume como un mechero. Si bien en nuestro recorrido de pruebas, no especialmente propicio para este tipo de mecánicas, marcó unos nada desdeñables 4,8 litros a los 100 kms, a lo largo de los días en que me acompañó de aquí para allá bajó el registro hasta conformarse con 3,9 litros.
Es verdad que son sólo 100CV de potencia para los 1.200 kilos largos de peso, pero está claro que el apoyo del sistema híbrido marca una diferencia más que notable.
Tendría que revisar mis notas, pero me da que es uno de los modelos que ha pasado por mis manos en estos años que menos ha consumido.

También hay que decir que es un modelo muy agradable de conducir.
Tiene un tarado de suspensión confortable, una dirección rápida pero delicada y unos frenos solventes. La caja de cambios también funciona muy bien demostrando que para hacer un buen híbrido no es necesario recurrir a un horroroso variador continuo. Esta es de doble embrague con 6 relaciones.
El Corsa rueda seguro por vías rápidas y, a pesar de ir engordando algunos kilos a cada iteración, sigue siendo un modelo ágil y hasta divertido en ciudad y vías secundarias.
Las prestaciones, por su parte, tampoco están mal, permitiendo ampliar el rango de acción del Corsa de urbano a interurbano e incluso como vehículo apto para viajes esporádicos. Es decir, un perfecto primer coche, si se desea.
Lo que no me ha gustado es ver cómo la lista de opcionales se nutre de elementos que podrían –deberían- ser de serie, como el control de crucero activo, la cámara trasera, la apertura y arranque sin llave o el control por voz. Eso sí, conservan precios bastante asequibles como por ejemplo, las llantas de aleación de 17” en acabado Gloss Black, por las que sólo nos piden 20 euros (¿?).

En definitiva este Corsa es, seguramente, la opción más interesante de toda la gama presente y quizá, de todos los tiempos, sin contar a las versiones deportivas pretéritas, claro.
Un híbrido bien resuelto, austero, asequible y solvente en prácticamente cualquier situación.

Ya lo demostró Toyota con su Yaris Hybrid y lo constató el más reciente Renault Clio E-Tech, que están copando las ventas en su segmento. Es el momento del coche pequeño híbrido convencional, pues el mercado eléctrico no está ni de lejos maduro –ni es un producto para todos los públicos- y la solución de un híbrido con enchufe no tiene sentido en un nicho en el que prima la economía y la simplicidad.
Para mi gusto, mucho están tardando algunos fabricantes en incluir en sus gamas más ciudadanas versiones de este tipo. Opel ha lanzado este año la suya y, la verdad, es la que mejor casa con el planteamiento del modelo.

El Corsa se renovó hace pocos meses, con retoques cosméticos como el muevo frontal seña de la marca (Opel Vizor) y algunos detalles de equipamiento que les llevó a actualizar el sistema multimedia. Por lo demás, sigue siendo el coche simpático, capaz y de corte urbano/interurbano que venía siendo hasta la fecha.
Es un modelo bonito, de proporciones bien resueltas y con acabados disponibles para satisfacer desde los más austeros hasta los más sibaritas.

En el interior, el Corsa nos recibe con una instrumentación digital tras un agradable volante multifunción. La pantalla de por sí es pequeña (7”), pero es que a mi juicio, se han pasado de minimalistas a la hora de volcar la información, tanto en cantidad como en disposición. Ninguna de las tres opciones disponibles me satisfizo, con lo que opté por dejar en el centro el esquema de propulsión con el velocímetro encima.
La consola central ofrece una gran pantalla multimedia de 10“ que se ve y funciona muy bien, pero que delega demasiadas funciones en tu Smartphone. De hecho, no cuenta con navegación de ningún tipo.
El climatizador es de una sola zona, pero se lo perdono por disponer de mandos físicos y además incluir los asientos con calefacción -opcionales.
Bajo él hay una bandeja -con un misterioso tiburón dibujado- para dejar el móvil y las conexiones USB/12v pertinentes.
El mando del cambio ha cambiado. Bueno, más bien ha desaparecido siguiendo esta moda de eliminar la palanca a favor de un triste interruptor, porque claro, se trata de un coche automático. Todas las versiones del Corsa Hybrid lo son.
El freno de mano es eléctrico y el interruptor de los modos de conducción nos ofrece los previsibles Eco, Normal y Sport, con pequeños matices en el aporte del motor eléctrico, la gestión del mapa del acelerador y las leyes de cambio entre ellos. Pero nada dramático o especialmente reseñable. El coche ya va muy bien en el modo estándar como para ponerse a enredar con otros.

Los asientos delanteros creo que están sobredimensionados para lo que es el interior del coche. Y oye, muy bien para el conductor y acompañante, pero para los pasajeros traseros… Mullidos buenos, formas que recogen bien el cuerpo y suficientes regulaciones para dar enseguida con una buen postura a los mandos.
Todos los materiales que nos rodean son de una calidad “correcta+” así como sus ajustes. No nos olvidemos que, al fin y al cabo, se trata de un coche de 22.000 euros (esto es lo que en nuestro mundo actual de carestía vendría a ser un coche “barato” –sí, tiene narices el asunto-).
De las plazas traseras me sorprende lo poco que abre la puerta para acceder a ellas. Entras así de refilón para sentarte, detrás de las grandes butacas delanteras, en un banco corrido que tampoco está mal. Obviamente, las dimensiones del coche son las que son (4,05 metros de largo por 1,75 de ancho) y hay lo que hay. Plazas destinadas a gente menuda o niños. El prominente túnel central también estorba bastante, pero por algún lado tenían que meter toda la parafernalia eléctrica.

Porque tampoco se trata de comerse el maletero, un hueco que con 309 litros se basta para cargar los bultos de sus pasajeros pero no le sobra capacidad como para irla regalando a baterías y demás. Ni mucho menos.

Pasamos al apartado mecánico donde descubrimos que al voluntarioso motor de tres cilindros y 1.2L turbo le han añadido un pequeño generador eléctrico de 21kw y 48v que a su vez se alimenta de una batería con 0.89 kwh de capacidad (unos 0,50 útiles). Así dicho, podría pasar por un MHEV o “Mild Hybrid” de esos que abundan luciendo orgullosos su etiqueta ECO en el parabrisas, pero no, el Corsa es un híbrido convencional como el mencionado Toyota Yaris. Su motor eléctrico tiene capacidad de mover por sí mismo el coche cubriendo entre uno y dos kilómetros –con suerte y tiento- de distancia sin arrancar el propulsor de gasolina.
Pero no es sólo el qué hace sino el cómo lo hace.
Me explico.

Tuve que verificar varias veces la capacidad del depósito de este coche (44l) y su funcionamiento, porque por más que rodaba con él, el indicador apenas se movía de su sitio. Y es que la verdad es que este coche consume como un mechero. Si bien en nuestro recorrido de pruebas, no especialmente propicio para este tipo de mecánicas, marcó unos nada desdeñables 4,8 litros a los 100 kms, a lo largo de los días en que me acompañó de aquí para allá bajó el registro hasta conformarse con 3,9 litros.
Es verdad que son sólo 100CV de potencia para los 1.200 kilos largos de peso, pero está claro que el apoyo del sistema híbrido marca una diferencia más que notable.
Tendría que revisar mis notas, pero me da que es uno de los modelos que ha pasado por mis manos en estos años que menos ha consumido.

También hay que decir que es un modelo muy agradable de conducir.
Tiene un tarado de suspensión confortable, una dirección rápida pero delicada y unos frenos solventes. La caja de cambios también funciona muy bien demostrando que para hacer un buen híbrido no es necesario recurrir a un horroroso variador continuo. Esta es de doble embrague con 6 relaciones.
El Corsa rueda seguro por vías rápidas y, a pesar de ir engordando algunos kilos a cada iteración, sigue siendo un modelo ágil y hasta divertido en ciudad y vías secundarias.
Las prestaciones, por su parte, tampoco están mal, permitiendo ampliar el rango de acción del Corsa de urbano a interurbano e incluso como vehículo apto para viajes esporádicos. Es decir, un perfecto primer coche, si se desea.
Lo que no me ha gustado es ver cómo la lista de opcionales se nutre de elementos que podrían –deberían- ser de serie, como el control de crucero activo, la cámara trasera, la apertura y arranque sin llave o el control por voz. Eso sí, conservan precios bastante asequibles como por ejemplo, las llantas de aleación de 17” en acabado Gloss Black, por las que sólo nos piden 20 euros (¿?).

En definitiva este Corsa es, seguramente, la opción más interesante de toda la gama presente y quizá, de todos los tiempos, sin contar a las versiones deportivas pretéritas, claro.
Un híbrido bien resuelto, austero, asequible y solvente en prácticamente cualquier situación.
NUESTRA NOTA: 8.5

Cosas a favor
Agrado de conducción
Consumo muy bajo
Precio interesante
Cosas en contra
Instrumentación escasa
Lagunas de equipamiento
Ángulo de apertura puertas traseras

MOTOR
- Cilindrada: 1.199 c.c.
- Potencia: 101 CV CEE
- Par: 205 NM
- Tracción: delantera
- Caja de cambios: automática 6 velocidades

Dimensiones
- Largo/ancho/alto: 406/176/143 cms
- Peso: 1.267 kgs
- Ruedas: 205/45R17 Op.
- Maletero: 309 l
- Cap. Depósito: 44 l

Prestaciones
- Velocidad máxima: 188 km/h
- Aceleración 0-100km/h: 9,9 seg
- Consumo medio oficial: 4,5 l/100kms

Equipamiento
- Equipamiento: ABS, BAS, EDB, ESP, TCS, 6airbags, alerta de cambio de carril,hill holder,sistema de frenado automático, control y limitador de velocidad, faros LED, reconocimiento de señales de tráfico, ordenador de a bordo, climatizador, sensores de luces y limpias, detector de vehículos en el ángulo muerto, sensores de parking, conectividad Android/IOS, calefacción en el volante, pantalla multimedia de 10"...